Mensaje de Paz 3

Mensaje de Paz 3.  El Verdadero propietario en establecer el reino de paz y unidad en el cielo y en la tierra.  10 Abril 2006. Asociación de personas de origen Mongol para el mundo de Paz. (Sun Myung Moon)

Espero que podáis llenar vuestros corazones con la nueva primavera de fortuna celestial y llevar estas palabras de vuelta a vuestras naciones. Y podáis construir un consejo de paz y una organización legislativa incluyendo a estos lideres religiosos globales, y poder conseguir  una organización de  nivel superior a las naciones unidas existentes.

Este consejo de paz, va a trabajar por el bienestar y la paz de toda la humanidad, desde  una perspectiva   universal e interreligiosa. Esta organización no aparece como un deseo o proyecto personal, es un regalo o fortuna que el cielo da a la humanidad.

Dios es el creador de todas las cosas bajo el sol. Es el Verdadero Padre de la humanidad. Dios no es el Dios de ninguna religión o nacionalidad. No importa su nombre exterior, lo importante es que existe y vive como el Verdadero Padres de todas las personas, y ha llevado a lo largo de toda la historia, un gran trabajo en su creación. Dios gobierna con amor todo el universo. Dios lleva la providencia de su trabajo de la restauración con sus principios y las leyes de la naturaleza.  La mente del hombre es más elevada que su cuerpo. Y el espíritu es más elevado que la mente física. Dios reside en el lugar más elevado del mundo espiritual, donde nuestros espíritus van en el momento de nuestra muerte. Solo cuando estamos unidos a Dios en amor verdadero estamos completos o satisfechos.

Una persona unida a Dios, llega a ser perfecta, aunque por fuera parece una persona normal, pero representa a toda la historia, y al futuro, llegando a tener un valor infinito.

Una vez que entendemos que tenemos un valor universal y eterno, sabemos que hay que vivir nuestra vida en función de la futura vida eterna.

Nuestra conciencia conoce y recuerda las acciones que hemos hecho y los pensamientos que hemos tenido, vuestra conciencia llega a saber eso antes que vuestro profesor, vuestros padres, o incluso Dios mismo.

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